Canciones

Canta, toca i balla – Canciones

Inmaculada Palop Sancho. Maestra de Música en el Colegio El Pilar de Valencia.

Cuando David Reig me propuso que escribiera la presentación de los materiales que estaba haciendo, me asaltaron un sinfín de dudas; y no precisamente por la dificultad de hacerlo, sino por el modo de enfocar todo lo que quisiera decir sobre este tema. Además de la larga amistad que nos une y de los diversos proyectos en los que hemos tenido la suerte de trabajar juntos, han sido necesarias algunas conversaciones para poder informarme del contenido del trabajo, adentrarme en la magnitud del mismo y afrontar este texto de presentación.

El mismo título del proyecto fue lo que me dio la primera pista para empezar: “Canta, toca y baila”: una sencilla declaración de principios pedagógicos; en las clases de música hay que hacer música.

Pero esto no era suficiente para explicar lo que se intenta hacer en las aulas de música; tenemos la convicción de que nuestra labor consiste en poner un grano de arena -o dos- en la nada fácil tarea de educar personas, por lo que nos sentimos afortunados de tener una de las herramientas más potentes para realizar este propósito: la música.

Una área de conocimiento que nos permite hacer participar a todo nuestro alumnado en actividades significativas, en las que quien no afina puede cantar, el arrítmico puede bailar, todos pueden expresarse a través de instrumentos de cualquier tipo y, además, en un contexto grupal donde nadie es imprescindible y todos necesarios; un conjunto de contenidos que puede aportarnos criterios para valorar todo el fenómeno sonoro en el cual nos vemos envueltos cada día, estemos donde estemos, aunque no queramos; porque ¿alguien es capaz de imaginar cómo sería un mundo sin sonido, sin música? Es imprescindible tener una formación adecuada para tener unos mínimos conocimientos sobre cómo se estructura el discurso musical, aquél que con su codificación sonora -diferente dependiendo del lugar y la época en que nos centremos, así como de la cultura que la genera- es capaz de llegar directamente a nuestro interior, al lugar donde tenemos situadas nuestras emociones y sentimientos; y esto no sólo enfocado a aquellas personas que van a hacer de la música su opción profesional, sino también y principalmente desde el punto de vista de la escuela, para los que van a ser público potencial de todas las actividades musicales que se realicen.

Además, hay indicios más que suficientes para afirmar que este tipo de actividades dentro de las aulas son un gran estímulo para ayudar al alumnado en el proceso de estructuración de su propio pensamiento, tanto en su aspecto intelectual como en el emocional, que en demasiadas ocasiones se ve relegado injustamente a un segundo plano dentro del sistema educativo.

Y para convertir en realidades estas ideas, se necesitan proyectos educativos que incorporen todos los elementos necesarios para su realización; y para ello, materiales didácticos. La gran aportación de este proyecto consiste precisamente en esto: añadir a la larga lista de publicaciones del autor una nueva colección de instrumentaciones de canciones valencianas populares, tradicionales y de autor, arregladas para ser interpretadas con el material que tenemos en las aulas de música y, en este caso, con el flabiol valenciano.

A principios de los años 80, los maestros de las escuelas del País Valenciano tuvimos la oportunidad de realizar un sueño: recibir una formación musical que nos permitiera enseñar a nuestros alumnos los valores y la cultura de nuestro pueblo transmitida de generación en generación.

Así apareció “Música a l’Escola”; una idea de Pascual Pastor que, con grandes maestros como Diego Ramón, Pilar Fuentes, Amparo Guillamont, Fermín Pardo, Salvador Seguí y muchos más, nos ayudó a entender que la música en general, y especialmente nuestra música tradicional, ayuda a comprendernos como personas, a situarnos en nuestra sociedad, e incluso nos permite entender el momento actual en todas sus variantes culturales posibles.

Gracias a la labor de “Música a l'Escola”, la Consellería de Educación de la Comunidad Valenciana proporciona a las aulas de música de colegios públicos e institutos una dotación de instrumentos para que el profesorado tenga a su disposición suficientes recursos para impartir sus clases. Y es para este tipo de instrumentos -que se ha convenido en llamarlos “instrumental Orff”- para los que están hechas las instrumentaciones que se presentan en esta obra: xilófonos, metalófonos, carrillones y un amplio surtido de instrumentos de pequeña percusión (pandereta, pandero, caja china, temple blocks, claves, maracas, caja, bombo, triángulo, güiro...). Todos ellos acompañan a la melodía interpretada con el flabiol valenciano, instrumento autóctono que si nosotros no utilizamos ¿quién va a hacerlo?

El flabiol posee la misma digitación que la dolçaina, afinado en “Do” a diferencia de ésta, ofreciéndonos las mismas posibilidades que la flauta habitualmente utilizada en las aulas de música. Creo que uno de los motivos de su poca implantación es la carencia de materiales adecuados para su uso. A partir de la publicación de estos materiales, y los que seguro seguirán a éstos, se comenzará a paliar, en la medida de lo posible, este “hándicap”. Estamos convencidos de que también otros autores se decidirán a pensar en el flabiol como un instrumento muy adecuado para realizar sus arreglos, entre  otras cosas porque utilizarlo no supone, necesariamente, la exclusión de la flauta. Que su nota más grave sea “re” en vez de “do”, tampoco debe ser un inconveniente insalvable (la nota más grave del piano es “la”, de la guitarra “mi”, del violín “sol”, etc.).

La utilización de instrumentos autóctonos (también se ha sustituido la caja por el tabal) supone en el autor una militancia cultural, entendida como una muestra de arraigo al territorio donde se vive, y la convicción de que, en un mundo globalizado y homogeneizador como el actual, apropiarse de las raíces es el mejor modo de poder entender, y por tanto respetar, las bienvenidas diferencias existentes entre distintas culturas. Para amar hay que conocer (“nihil volitum quin praecognitum”, sentencia el adagio latino); si queremos que nuestros alumnos amen su cultura, debemos ayudarles a conocer su historia, sus costumbres, sus fiestas, sus músicas, e incluirlas, sin ningún afán de exclusividad, entre los contenidos de nuestras actividades didácticas. Así lo entendimos los que nos formamos con aquellos maestros del “Música a l’Escola”, y así lo ha entendido siempre el autor de este libro.

Ojeando estos materiales se percibe el ingente trabajo realizado. El autor es poco propenso a teorizaciones, no por considerarlas innecesarias, sino porque piensa que es el mismo material así como el uso que de él se hace el que implementa la teoría. Por eso considero importante describir algunos de los elementos que encuentro en ellos:

- La traducción de las letras de las canciones en castellano y en inglés. No son adaptaciones, es decir no están pensadas para ser cantadas en las otras lenguas sino para facilitar la comprensión del texto que se está interpretando. Como docentes tenemos la necesidad de saber en todo momento lo que decimos, así como de no centrarnos exclusivamente en el repertorio que disponemos en nuestra lengua materna. Es cuando se realizan trabajos como éste cuando se percibe cómo una lengua transmite las características propias del modo de vivir de una sociedad en un territorio o cómo las costumbres del sitio donde vives determinan la necesidad de un determinado tipo de vocabulario y/o expresiones difícilmente traducibles a otros contextos.

- La facilidad de adecuar el material a los distintos niveles: el profesor podrá adecuar el material a las competencias básicas que se pretendan promover (o a las capacidades que se quieran desarrollar o a los objetivos que se pretenda conseguir). El grado de dificultad que puede tener una canción para tocarla con el flabiol puede ser excesivo para una determinada clase, pero quizás esa misma pieza sea ideal para ser cantada o bailada o sirva para explicar determinados conceptos del lenguaje musical o se pueda interpretar en un tempo más lento o... Será el docente quien haga la elección y distribución de las canciones según la progresión del grado de dificultad del aprendizaje adecuado al desarrollo de sus clases. No es un “material cerrado”, se pueden añadir partes, suprimirlas, fragmentarlo, hacerlo más fácil o más difícil, etc.

- La armonización de las canciones es lo más sencilla posible: Se busca facilitar la interpretación con los instrumentos de láminas; suelen utilizarse obstinatos, no sólo para simplificar su ejecución sino también porque son generadores de forma (a partir de canciones aparentemente simples pueden explicarse conceptos aparentemente complejos).

- Juegos rítmicos entre diferentes instrumentos de percusión (preguntas-respuestas, una estructura rítmica repartida entre varios instrumentos); combinaciones tímbricas entre instrumentos afines (diferentes maderas o parches o metales -carrillón/triángulo por ejemplo-, o combinaciones entre ellos, etc.); se escogen fragmentos rítmicos de la melodía para utilizarlos en el acompañamiento... es sorprendente lo mucho que se puede hacer con no demasiados recursos y en lo cual el autor es un maestro.

- Las melodías tienen los acordes con los que pueden acompañarse.

- Adaptaciones de músicas de diferentes géneros utilizando este tipo de escritura, facilitando así su interpretación en el aula.

- Las grabaciones de las obras se han interpretado con instrumentos originales. Se ha huido de recursos técnicamente fáciles, mucho más rápidos y menos costosos primando una sonoridad que intenta ser lo más parecida posible a la real, lo cual se agradece por parte del profesorado.

- El Índice de los libros presenta las referencias bibliográficas o discográficas que han servido de fuente para la realización de las adaptaciones. Es impresionante ver la cantidad, calidad y diversidad de personas implicadas en la realización de sus propios proyectos relacionados con la música tradicional, y como señala el autor, él sólo se refiere a lo que conoce y da por supuesto que hay mucho más; además tal vez la cadena de transmisión oral haya desaparecido o esté en vías de hacerlo, pero el autor no ha realizado trabajo de campo sobre la materia y todo lo que ha utilizado existe físicamente, por lo que la supervivencia de estas músicas, pese a su poca difusión institucional y su aparente invisibilidad social, está asegurada.

- La cita de las fuentes: Es un detalle de deferencia a las personas que las han realizado y para evitar discusiones improductivas sobre las canciones. La que se canta de un modo en un lugar, varia en otro -como la vida misma- y tan buena es una versión como la otra y discutir sobre la buena puede llevar a enfrentamientos incomprensibles cuando tratamos sobre música tradicional. Seguro que pueden encontrarse las mismas melodías con pequeñas variaciones (en la música y/o en el texto) y, cuando la música pasa a escribirse sobre papel, se corre el riesgo de que se convierta en la canción en vez de una posible versión de la misma.

- La difusión de los trabajos realizados por los intérpretes que han servido de base para la realización de este proyecto: de modo que quien quiera escuchar la versión en la que se ha basado la adaptación disponible, puede recurrir a ella.

- La cantidad de músicos que están respaldando este trabajo, personas que han dedicado buena parte de su vida y continúan dedicándola a trabajar en el ámbito de la música tradicional y ven con alegría que trabajos como este colaboran a que la música que tanto aprecian siga viva: Fermín Pardo, Vicent Torrent, Eliseo Parra, Victoria Sousa “Victorieta”, Ximo Caffarena, Pep Gimeno “Botifarra”, Teresa Segarra, Toni Guzmán, Josemi Sánchez, Josep Aparirio “Apa”, Miquel Gil, Cristóbal Rentero, Vicent Pastor, Josep Amírola, Dani Miquel, Néstor Mont, Jordi Reig, Jacint Hernández, Paco Bessó, Paco Lucas, Vicent de Quart, Empar Doménech, Hipòlit Agulló, Eduard Navarro, Eduard Caballer y un largo etcécera. También autores actuales como Xavi Sarrià y Miquel Gironés (Obrint Pas), Feliu Ventura, Carles Dénia, Francesc Sanchis, Teo Aparicio, Vicent Rozalen (además de algunos de los anteriormente citados que también podrían estar en esta lista y viceversa) . La colaboración de todos estos grandes músicos hace que nos encontremos ante un material único y de máxima ayuda para introducirnos en el código propio del lenguaje de la música tradicional valenciana.

Por si todo lo comentado no fuera suficiente, podremos ver en los libros de esta colección unas magníficas ilustraciones originales realizadas a partir de la interpretación plástica de algunas de las canciones, de sus melodías, sus textos o de motivos extraídos del grafismo lenguaje musical que nos transportarán al universo visual particular de Lucía Hervás, quien a través de sus sutiles pero a la vez enérgicos y muy sugerentes trabajos nos recuerda que la música, en múltiples ocasiones, también puede escuchase con la vista.

El conocimiento de la música tradicional del autor hace que no aparezcan, en la presente colección, algunas de las manifestaciones musicales valencianas más representativas como el cant d'estil o les albaes. El canto improvisado no cabe en una partitura con un determinado compás y los melismas y escalas (seguramente es conceptualmente incorrecto llamarlas así porque en ocasiones son modos y en otras, organizaciones sonoras difícilmente clasificables) habitualmente interpretados por los cantantes no caben en una escala dividida en doce semitonos iguales.

No obstante, encontramos una surtida variedad tanto de canciones como de danzas, bailes y villancicos que seguro harán las delicias de quienes adquieran los libros.

El material que tenemos entre manos está hecho por un maestro de música para realizar sus clases.

No obstante, sería un limitación incomprensible restringir su uso sólo a ese ámbito. Porque cualquier persona, con unos conocimientos elementales de lenguaje musical puede disfrutar de éstas, nuestras melodías, interpretándolas con cualquier instrumento. ¿Por qué no regalarle uno de estos libros a alguien que esté estudiando en el conservatorio o en la escuela de música de la banda de su pueblo, o en un grupo de dolçaines y tabals?. O simplemente a cualquier persona que disfrute cantando, tocando o bailando. En vuestras manos queda.

En cada descarga podrás encontrar: las melodías con las letras y con los acordes para acompañarlas; las referencias bibliográficas o discográficas; unas ilustraciones impresionantes, y un CD-rom con los audios de las canciones (dos versiones: una con la melodía interpretada con el flabiol y otra, a modo de karaoke, sin la melodía principal), las partituras y partes de cada una de las canciones, las letras de las canciones en valenciano, castellano e inglés así como alguna información adicional cuando es requerida.

Resulta especialmente interesante, cuando se estudia la etimología de las palabras, descubrir su significado real, encontrando sorpresas como ésta: el término “folklore” deriva de la expresión inglesa FOLK, que al traducirse al castellano significa PUEBLO; y LORE: SABER. Así pues, podríamos traducir folklore como la sabiduría del pueblo.

Folklore, por lo tanto, es la expresión de la cultura de un pueblo, de la cultura popular; el conjunto de tradiciones y costumbres relativas a la cultura de un país, región o pueblo. Aunque la vida no cabe dentro de los libros sino que hay que vivirla, en esta colección de libros podrás encontrar una pequeña muestra de la cultura valenciana.

Desde aquí quiero agradecer a todos los profesores y maestros que siguen apostando por la enseñanza de la música buscando las raíces del pueblo, a pesar de todas las dificultades e incomprensiones de esta sociedad tecnológica y globalizada. Deseo que disfrutéis de este trabajo tanto como yo lo he hecho durante estos últimos años con las adaptaciones que David ha hecho en trabajos anteriores con canciones del folklore Valenciano.

Así pues, ya sabéis: cantad, tocad y bailad.

Los materiales incluyen 96 canciones (en valenciano y castellano):

Audios de las canciones completas en MP3 para flauta y flabiol
Audios de las canciones (karaokes) en MP3 para flauta y flabiol
Partituras y partes en PDF

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Rafa Monllor

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Técnico de sonido especializado en grabaciones de música sinfónica, de cámara y cantautores. Me apasiona mi profesión y me siento un privilegiado por poder dedicarme a ella. Por eso pongo todo el empeño en conseguir la máxima calidad de sonido en tus grabaciones.
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